La convivencia escolar democrática es un desafío creciente en América Latina. En Chile, las escuelas deben responder a prescripciones ministeriales y a su propia estructura interna, así como a dinámicas nacionales e internacionales. Este estudio analiza el caso de una escuela pública que creó un Comité de Convivencia con participación de todos los estamentos. Mediante metodologías participativas, como líneas de tiempo y talleres grupales, se exploraron los sentidos, logros, nudos críticos y proyecciones del Comité. Los resultados permiten reflexionar sobre condiciones para una gestión horizontal y participativa, destacando metas comunes, identidad comunitaria y agencia colectiva, que permiten transitar, según sus protagonistas, “de la postergación a la sinergia”.
Palabras clave
Educación para la participación; interacción escolar; modelo de gestión escolar