Introducción: El cáncer en la infancia y la juventud impacta intensamente al individuo en desarrollo y su entorno familiar y social, con una fuerte repercusión psíquica en un individuo que se encuentra en pleno desarrollo.
Objetivo: Analizar las consecuencias en la salud mental después de la recuperación de pacientes que tuvieron cáncer en la infancia y adolescencia y que actualmente se encuentran en la vida adulta.
Método: Estudio transversal, descriptivo, con enfoque cualitativo, realizado mediante entrevistas semiestructuradas con nueve participantes que realizaron tratamiento en la Liga Mossoroense de Estudios y Combate al Cáncer (LMECC). Para el análisis de los datos se utilizó la metodología de análisis de Bardin.
Resultados: Se observó que la salud mental se ve impactada en pacientes oncológicos durante y después del tratamiento, incluso cuando se encuentran curados, ya que desde el diagnóstico los pacientes experimentan miedo al futuro y a la muerte, así como la negación de la realidad como forma de autoprotección. Además, el proceso desencadena cambios abruptos en la rutina del paciente, alterando su percepción de sí mismo y del mundo, lo que impacta significativamente en su calidad de vida. Por otro lado, también existe un aspecto de aprendizaje, indicando que el proceso oncológico puede generar experiencias positivas.
Conclusión: El acompañamiento psicológico, incluso después de la recuperación del cáncer, es de suma importancia para estos pacientes, puesto que esta patología está frecuentemente relacionada con el desarrollo de trastornos mentales, como depresión y ansiedad.
Palabras clave:
Neoplasias/psicología; Niño; Adolescente; Salud Mental; Calidad de Vida/psicología